Joseba Agudo Manzisidor,
abogado de presos políticos vascos
"Quieren
exterminar nuestra identidad nacional"
Ana
Muga - El Siglo
De paso en Chile, luego de visitar varios países latinoamericanos, el
abogado Joseba Agudo, del Movimiento por Amnistía (que trabaja por la
solicitud de amnistía para los presos y exiliados políticos del País
Vasco), se reunió con organizaciones de derechos humanos y de presos políticos,
visitó a Ramiro Silva –un chileno detenido en nuestro país por una
solicitud de extradición de la justicia española que lo vincula a una
acción de la ETA en los años 80–, y conversó con nuestro semanario,
relatándonos en qué está la lucha por la autodeterminación de ese
pequeño país enquistado entre dos países con resabios imperialistas.
-En este país no se
sabe mucho del País Vasco: ¿qué pasa allí, por qué lucha y es
reprimida su gente?
"El conflicto se remonta a cinco o seis siglos atrás, cuando el
reino de Navarra pasa a ser parte del reino de Castilla, y con
posterioridad ha habido distintos tipos de relaciones entre la comunidad
vasca y la comunidad española. Por decirlo a grandes rasgos, a finales
del siglo XIX el fundador del nacionalismo vasco moderno que va a ser
Sabino Arana, va a sentar las bases de una preocupación por el
mantenimiento del idioma, la cultura y la forma de vida vascos.
La represión va a tener continuidad por parte del centralismo de Madrid
durante la guerra civil española, donde se va a prohibir entre otras
cosas nuestra lengua. Esa represión hará que a finales de los 50 se cree
la organización armada ETA y al albor de ella otras organizaciones que
van a trabajar por el reconocimiento de la soberanía del pueblo
vasco".
-¿Cuándo comenzó esta última oleada represiva del Estado español
contra el pueblo vasco? Entiendo que hay una gran cantidad de presos políticos.
"No podríamos hablar de última oleada. Sí podemos decir que
durante los últimos 50 años los distintos gobiernos del Estado español,
bien sea el del general Franco, de Leopoldo Calvo Sotelo, de Adolfo Suárez,
de Felipe González o de José María Aznar, siempre han optado por la vía
represiva frente a la voluntad de reconocimiento de la soberanía nacional
del pueblo vasco. En esa coyuntura se han aplicado distintas fórmulas:
Franco aplicaba los estados de excepción en nuestro país; mientras que
Felipe González y el anterior utilizaron la guerra sucia y violenta
contra el independentismo, ejecutando a concejales y militantes políticos
de la ETA; el gobierno del Partido Popular, en cambio, utiliza otro prisma
que es el de considerar ilegales a todas las organizaciones sociales
civiles y políticas que trabajamos en pro del reconocimiento de los
derechos civiles y políticos del pueblo vasco. Siempre ha habido presos
políticos. De hecho, en el 78, cuando se da la ley de indulto, con el
paso de la dictadura a la mal llamada democracia española, se indulta a
todos los presos políticos pero a los nueve días ya ingresa el primer
preso político vasco a prisión. Al día de hoy, hay 700 presos políticos
de distintas organizaciones, la mayoría serían miembros de la ETA o
personas que han colaborado con ella, pero hay otro espectro que sería el
que forman miembros del partido Batasuna, de la organización de apoyo a
los presos Azkatasuna, de organizaciones juveniles, etc. Hoy día el campo
represivo que abarca el Estado español es cada vez más grande, y cada
vez va a haber más gente en la cárcel que no sabe muy bien por qué está
allí.
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Porque a fin de
cuentas, un militante de ETA, o el que ayuda a ETA, es consciente
de lo que eso le puede acarrear en el derecho penal, pero quienes
trabajamos en el campo social, civil y político difícil
conciencia vamos a tener del ‘dolo’ si nuestra actuación es
el quehacer que han llevado a cabo miles y miles de personas
durante los últimos años en el País Vasco. Ahí hay una
ampliación de la represión en base a un código penal que va a
estar dirigido a todas las conductas que de alguna manera
cuestionan la soberanía nacional de Madrid".
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(Foto 2: Conferencia de familiares de presos políticos Vascos,
tomada de www.gara.net )
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-¿Cuál es el instrumento legal que el Estado español utiliza para
reprimir la defensa de la identidad nacional vasca, su cultura, su idioma?
¿Con qué mecanismo legal detienen a la gente y los mantienen
encarcelados?
"Hay un artículo en el Código Penal español que de alguna marca
sirve de marco. En el derecho societario, por ejemplo, cuando una empresa
delinque o comete fraude fiscal y esa empresa crea otra empresa que va a
ser más o menos lo mismo, se conoce como teoría del velo al demostrar
que esa empresa sucede a la otra y que ambas son responsables de los
mismos delitos. Por poner un ejemplo, Amnistía, organización de apoyo a
presos y exiliados fue ilegalizada; un mes después se crea una nueva
organización, Askatasuna, y el juez Garzón la ilegaliza a los 40 días
de su puesta en marcha en base a decir que es sucesora de la otra.
Por otro lado, para cerrar un medio de comunicación o ilegalizar una
organización, se debería juzgar antes a sus directivos y si fueran
condenados por pertenencia a banda armada, entonces sí habría una
posibilidad de ilegalizar ese instrumento, pero lo que se hace en el
Estado Español, y el juez Garzón lo ha aplicado indebidamente a nuestro
juicio, es que antes de que se pruebe o se condene a esa organización o
medio de comunicación como medio u organización terrorista, se la
ilegaliza. Tenemos el caso del diario Egin, cuya cúpula es enjuiciada por
pertenencia a banda armada. En base a ese enjuiciamiento, Garzón ordena
su cierre y tres años después él mismo cambia la imputación a esas
personas, de pertenencia a colaboración con banda armada, con lo cual ya
no podía cerrar Egin pero aun así lo mantiene cerrado y hoy, a cinco años
y medio del cierre, todavía no ha habido juicio".
Criminalización de la
cultura
-¿Para el cierre de entidades culturales, como una editorial y
distribuidora discográfica, se utilizó el mismo mecanismo?
"Sí: hay una intervención judicial sobre la distribuidora
Zabaltzen, que se encargaría de distribuir tanto libros como discos en
nuestra lengua. Al día de hoy el principal cambio que hay del gobierno
socialista al gobierno popular, es que el de José María Aznar cambia los
lentes de ver el conflicto vasco. Se pasa de ver a ETA como una organización
de cuatro locos, que cada vez que son detenidos ya no queda más gente, a
decir que ETA es cientos de miles de personas que trabajan en el País
Vasco a favor de esa organización. Entonces, por ejemplo, de la Editorial
y Distribuidora Zabaltzen se dice que sirve para el blanqueo de dinero
para ETA, a pesar que eso no está probado y no hay ningún tipo de
indicio de ello. La estrategia del gobierno del PP, apoyada por jueces
como Garzón y Juan del Olmo, de alguna manera va entrando en la gente, y
fruto de la continua criminalización de la cultura y la lengua vasca y de
la defensa del pueblo vasco, al gobierno del Partido Popular no le pone
ningún costo político el ilegalizar estas organizaciones".
-Habla de una criminalización de la cultura vasca: ¿existe
abiertamente esa intencionalidad por parte del Estado español?
"Sí, sí. Al fin de cuentas lo que el Partido Popular analiza es lo
siguiente: todo lo que sea la expansión de la lengua y la cultura vasca,
refuerza el nacionalismo vasco. Entonces, para que el nacionalismo vasco
no perdure lo que hay que hacer es acabar con la identidad cultural, la
identidad lingüística, etc.
Por poner un ejemplo claro: en 1890, en Bilbao, el 95% de la población
hablaba el euskara, nuestra lengua; hoy día como mucho lo puede hablar el
15 o 20%. En cien años se da un proceso de aculturización absoluto donde
va a primar la lengua y la cultura castellanas. Cuando se da el movimiento
de reorganizar y revivir la cultura vasca, el gobierno español se
encuentra con que tiene que impedirlo para que de alguna manera no quede
tan claro que hay una identidad vasca y una nación vasca distinta a la
nación española. No debemos olvidar que España al final es una gran
mentira. Lo que conocemos como el Estado español está formado por
distintas nacionalidades que fueron adheridas a ese proyecto común que es
España por la fuerza, no por la voluntad de sus ciudadanos.
¿Por qué no hay un referéndum en Cataluña o en el País Vasco, sobre
qué tipo de modelo de Estado quieren sus ciudadanos o cuál vinculación
quieren con el estado Español?".
La autodeterminación
-De haber referéndum ¿cuál cree que sería el resultado?
"Yo no sé qué pasaría. Espero que en el País Vasco votarían por
su independencia, pero incluso en el caso de que no se vote por la
independencia, entraríamos a un segundo debate que es el convencer a la
ciudadanía de la necesidad de la independencia para mantenernos como
pueblo en el mundo. Pero eso ya es un segundo debate. Lo que los vascos
reclamamos es el derecho a autodeterminación, es que nos dejen elegir,
independientemente del resultado de la consulta".
-Su organización está viendo a los presos políticos por la causa
vasca que están en distintas partes del mundo. Incluso, en Chile visitó
a un preso chileno encausado por una situación ocurrida en el país
vasco… ¿Por qué está disgregación?
"Si de alguna manera el gobierno socialista o el de Aznar habían
permitido que personas que hubieran militado en la organización armada
ETA, o que hubieran militado en el campo social, civil y político en el
país vasco, huyeran a terceros países, a finales de los 90 esa
permisividad que hubo durante quince o veinte años va a cambiar y se va a
tratar de perseguir por perseguir. Es decir, hoy día el gobierno del
Estado español es el que más persigue a sus disidentes, junto con el
gobierno judío. Por ejemplo, el caso de Ramiro Silva, un chileno que
dentro de la organización del MIR comete el secuestro de un empresario
español junto con la ETA en el año 88. Esta persona está tres años
presa en el Estado español, y cuando queda en libertad condicional saca
pasaporte en la embajada chilena y vuelve a su país. Diez años después
el gobierno español solicita su extradición. ¿Qué necesidad tiene de
pedir la extradición de una persona que hace su vida normal, tiene su
familia, tiene su entorno? La única necesidad es dar una imagen en el
panorama internacional de que Chile también colabora en la lucha contra
ETA. Por ese objetivo se sacrifica la vida de cualquier persona. Lo que se
busca es expandir de alguna manera esa persecución internacional contra
los vascos, y decirle al pueblo vasco que no van a tener sitio de refugio,
ni en México ni en Chile".
Mapuches y vascos
-En nuestra realidad local, a la lucha que está dando el pueblo
mapuche en el sur del país la han vinculado a ETA. ¿Qué se sabe en el
País Vasco sobre el pueblo mapuche?
"Se desconoce mucho la realidad del pueblo mapuche. Cuando en 1994 el
Ejército Zapatista de Liberación Nacional se levanta en armas en México,
uno de los argumentos que va a utilizar el gobierno mexicano es que hay
miembros de ETA exaltando a la comunidad indígena mexicana para alzarse
en armas. Entonces, el chicle de ETA está presente en el pueblo mapuche,
en los zapatistas o en los indígenas de Guerrero. Parece que los vascos
tenemos un especial interés en alzar al mundo en armas o algo así, y son
discursos de mera propaganda. Hace poco me decía un compañero que al
detener a un mapuche con una bandera vasca o con documentos sobre el País
Vasco, eso era considerado como prueba de asociación ilícita. Lo que
tenemos que ver es que todos los pueblos que no somos reconocidos en el
mundo tratamos de conocernos, ver qué problemas tenemos en común y qué
tipo de políticas represivas aplica el enemigo".
-¿Cuáles son las cifras que hasta el momento arroja el conflicto
vasco, en cuanto a atropellos a los derechos humanos?
"Hay alrededor de 200 exiliados políticos, más de 7.000 vascos han
pasado por las cárceles del Estado español. Vivimos 2.900.000 personas
en el País Vasco, hay 3.000 personas que están en el exilio o en la cárcel,
con lo cual nos da el dato que 1 de cada 1.000 vascos y vascas están o en
el exilio o en la cárcel. Más de 7.000 personas torturadas en los últimos
25 años. Esos son los números del conflicto vasco. Pero hemos de añadir
a ese panorama negro el que también existe un panorama de lucha, el ánimo
de trabajar continuamente por la búsqueda de soluciones pacíficas al
conflicto. Nuestra intención es que cuanto antes se resuelva el conflicto
político de fondo, el gobierno español y francés reconozcan el derecho
de autodeterminación al pueblo vasco para de esa manera ir dando salida a
todos los conflictos derivados de esa negación".
-¿En estos momentos se ven luces de solución a este conflicto?
"En las posturas de ambos gobiernos, no se ven. Sí se ven luces de
la maduración del proceso político en nuestro propio país. Es decir,
nuestro proceso político tiene un punto de inflexión que es el año 97,
cuando por la propuesta de Herri Batasuna se crea el Foro de Irlanda para
analizar cómo se ha resuelto el conflicto político en Irlanda de Norte y
en toda la Isla y de alguna manera, fruto de ese análisis, se da una unión
entre las fuerzas nacionalistas y progresistas de nuestro país, que van a
traer el Acuerdo Lizarra-Garazi que va a suponer el trabajo común de
todas esas organizaciones para buscar un marco jurídico político para
nuestro país. Después de esos acuerdos, ETA decide colaborar con un alto
al fuego, y ese proceso que se inicia en el 97, con sus altos y bajos,
sigue abierto. Nosotros confiamos y esperamos que esas luces, que puedan
dar la unidad entre las fuerzas nacionalistas y progresistas del País
Vasco van a aumentar en los próximos años y vamos a conocer la dichosa
resolución al conflicto. Los vascos y vascas estamos obligados a
conseguirlo, porque nuestro pueblo está en situación de
supervivencia".
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