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Campaña
de Solidaridad:
Todos somos Salvador
www.libertad.dm.cl
Saludos y muestras de apoyo
se pueden enviar a: todossomossalvador@yahoo.com.ar
Escribe
apoyando el Refugio Político:
Los correos y demandas a la autoridades argentinas se deben canalizar por
medio del correo de la Liga Argentina de Derechos del Hombre (ladh@velocom.com.ar)
y se deben dirigir al Presidente del Comité de Elegibilidad para
Refugiados. Los compañeros de la LADH se encargan de entregar los email.
También se pueden mandar peticiones y muestras de oslidaridad a las Madres
de la Plaza de Mayo, dirigidas a madres@satlink.com
solicitando que intercedan ante el gobierno argentino para que se le otorgue
a Sergio Galvarino Apablaza Guerra el refugio político pues en Chile no
tendrá un juicio justo, será puesto a disposición de Fiscalías Militares
y no existen condiciones para asegurar su vida e integridad.
SOLICITA RECONOCIMIENTO DE STATUS DE REFUGIADO
Señor Presidente
Del Comité de elegibilidad para el Estatuto de los Refugiados (CEPARE)
De mi mayor consideración:
Galvarino Sergio Apablaza Guerra, ciudadano chileno, con Domicilio real en
Shifely 1653 de la localidad de Moreno, Pcia. de Buenos Aires, y constituyéndolo,
a los fines de esta presentación y junto al letrado que me patrocina,
Rodolfo N. Yanzón, en la Avenida de Corrientes 1785, 2º "C",
sede de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, tengo el agrado de
dirigirme a Usted, con el objeto de solicitar se me reconozca la condición
de refugiado, en los términos de la Convención de 1951, el protocolo de
1967 sobre el estatuto de los refugiados y el Manual de Procedimiento y
Criterios para determinar la condición de refugiado de la Oficina del Alto
Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).
Desde el 29 de noviembre de 2004 me hallo detenido a disposición del juez
federal Claudio Bonadio, en virtud de un pedido de arresto provisional
remitido por Interpol de Chile. Estoy alojado en la Brigada Antiterrorista
de la policia Federal Argentina, sita en Avda Alcorta y Cavia de esta
ciudad.
En mayo de 1974 fui detenido en el Centro Pedagógico de la Universidad de
Santiago de Chile, donde me hallaba cursando el último año de la carrera
de Química y, además, era presidente del centro de alumnos y dirigente de
las juventudes comunistas de Chile.
A partir de mi detención pasé por distintos centros clandestinos de la
DINA chilena y campos de concentración. Estuve en calidad de desaparecido
varios meses, tiempo en el que fui brutal y sistemáticamente torturado.
Estuve alojado, entre otros, en "Londres 38", "Estadio
Chile", y "Estadio Nacional".
Posteriormente, cuando fui reconocido como preso político y me trasladaron
a campos de concentración bajo régimen militar. Estuve detenido hasta
septiembre de 1975, fecha en la que fui expulsado del país ante la negativa
de exiliarme. Viajé a Panamá en donde estuve alrededor de tres meses.
Luego fui a Cuba, donde pude reunirme con mi entonces esposa, madre de mis
dos hijas mayores.
En 1979 comandé el contingente internacionalista de jóvenes
latinoamericanos que ayudó a liberar a Nicaragua de la tiranía de
Anastasio Somoza.
Ingresé clandestinamente a mi país en 1984 y asumí un rol protagónico,
al igual que muchos compañeros, en la lucha contra la dictadura. Por haber
estado en tal situación, no pude asistir a los funerales de mi padre, que
falleció como producto del deterioro que padeció como testigo de las
crueles torturas a las que fui sometido.
En 1987 y siendo militante del Frente Patriótico Manuel Rodríguez,
organización de resistencia contra la dictadura de Augusto Pinochet, fui
autorizado a regresar a mi país, a pesar de que era buscado por las fuerzas
de seguridad y militares. Durante todo este tiempo me vi privado de llevar
adelante una vida normal, imposibilitado de reunirme con mis hijas, con mi
madre, con mis hermanos.
A pesar del aparente retorno a la democracia, en 1990 la persecución y el
hostigamiento no cesaron, como consta en diversa documentación, que acompañaré
a la brevedad. Esto me obligó a mantenerme en la clandestinidad y a
privarme de ejercer derechos civiles y políticos, como, por ejemplo, la
denuncia ante la Comisión encabezada por el Obispo Valech, que investigó
recientemente los casos de tortura en Chile sobre mas de 35.000
compatriotas.
A pesar de una vida de sobresaltos, tengo actualmente tres hijos menores de
nacionalidad argentina, con quienes anhelo desarrollar una vida normal en
este país.
Desde hace aproximadamente un año he estado realizando gestiones para
aclarar mi situación procesal en mi país. Mis abogados en Chile estan
trabajando en ello.
He sido un ferviente opositor al régimen de Pinochet. Fui miembro de una
organización que ejerció el legítimo derecho a la resistencia a la opresión.
Fui víctima de sus mazmorras y sus atrocidades. Aun hoy sigo siendo
perseguido por todo ello.
Por lo anteriormente descrito, es que le solicito me reconozca como
refugiado en virtud de la persecusión política que vengo padeciendo desde
hace treinta años.
Saludo a Ud. muy atentamente.
Sergio Galvarino Apablaza Guerra
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