Mujeres indígenas en Ecuador
Guerreras de la comunicación
por Kvrvf Nawel
Mujeres
que educan, que capacitan y se forman. Mujeres que construyen
historias y reconstruyen memoria. En Ecuador, las mujeres
originarias de la Corpanp caminan,
sonríen y luchan con su palabra ancestral y la tecnología actual,
entendiendo que la comunicación audiovisual es un arma fundamental
para los Pueblos Indígenas.
Ecuador se caracteriza por sus maravillosos paisajes
donde se observa la poderosa cordillera con sus sitios sagrados
indígenas sepultados bajo las ciudades coloniales; la costa cálida
(emporio de las empresas bananeras) y la imponente amazonía
destrozada por el “desarrollo”
petrolero.
Quito significa “Mitad”
ó “En el medio” en idioma Kitukara,
el pueblo ancestral de ese lugar que los conquistadores pretendieron
borrar de la faz de la tierra, pero hoy las nuevas generaciones de
ésta cultura rescatan, defienden y reafirman su identidad. Ésta
ciudad es como cualquier capital de Latinoamérica tratando
insistentemente de ocultar a los pobres que vomita el sistema y
fomentando el consumo violento.
Allí, donde los cerros vieron a los primeros
conquistadores europeos masacrar a los hijos e hijas de la tierra. Y
donde en mayo pasado, más de 30 mil originarios exigieron al
presidente Rafael Correa el
freno a las empresas extractivas; allí en la mitad del Mundo, tiene
su lugar laCorporación de
Productores Audiovisuales de las Nacionalidades y Pueblos (Corpanp)desde
el año 2008.
“Nosotras nacimos
como resultado de los procesos políticos de las nacionalidades y
pueblos. Hace 4 años nos conformamos con el objetivo de aportar al
movimiento indígena desde la comunicación audiovisual”
sostiene Eliana Pakarina Champutiz,
una joven originaria del Pueblo Pasto y fundadora de Corpanp. “Nuestra
meta siempre fue ser parte de las luchas de nuestros pueblos, y
sobre todo mostrar a través de las producciones audiovisuales lo que
viven las comunidades, sin imponerles ningún proyecto si realmente
no existe la necesidad”.
Asombroso fue que un presidente proclamara el Buen
Vivir de los Pueblos Indígenas y parecía increíble que
incorporara los derechos de la naturaleza en la Constitución de
Ecuador. Todo parecía ser lo esperado durante tanto tiempo. Sin
embargo, el encanto termino a la medianoche. Rafael
Correa avanzo como nunca antes con la frontera petrolera
entregando la amazonia entera a capitales extranjeros. Y ante la
primera critica y protesta de las organizaciones indígenas, el
gobierno las acusa de desestabilizadoras y hasta de “terroristas”.
Por eso las mujeres de Corpanptienen
muy claro su objetivo.
“La comunicación no
es solo un video o una radio, es sobre todo una cuestión política”
afirma contundente Patricia “Paty”
Yallico, presidente de Corpanp.
“Nuestros talleres son técnicos y
políticos de la misma manera que nuestro accionar. Articulamos con
las organizaciones indígenas, ese es nuestro espíritu, de otra
manera no concebimos la Comunicación. Sobre todo porque no buscamos
fama con los videos, lo que buscamos es reflejar la realidad, la
espiritualidad y las culturas de nuestros pueblos” remarca
Paty, madre de Jailly, un
niño de 11 años cuyo espíritu se moldea en el mismo vientre de las
luchas indígenas.
Enseñar aprendiendo
Corpanp es
responsable de la Comisión de
Producción de la Coordinadora Latinoamericana de Cine y Comunicación
de los Pueblos Indígenas (CLACPI). Aprender, convivir, mirar
y conocer son algunos ejes sobre los cuales Corpanp entiende
a la Comunicación, por eso su trabajo no es solo de producción
audiovisual.
“La comunicación que
nosotras realizamos como Corpanp tiene como base la espiritualidad
de nuestras culturas que nos hace ser Runakuna (personas)”
dice con sus ocho meses de embarazo,Kuyllur
Saywa Escola Chachalo, del pueblo Kayampi-Karanki.
Cinco siglos de colonización tuvo como resultado una
sociedad ecuatoriana racista que reprime culturalmente a los Pueblos
Originarios. No obstante, el 70% de la población revela en sus ojos
su ascendencia indígena.
“Nuestra identidad
es fundamental y es lo que hace diferente nuestra tarea de cualquier
cineasta o productor audiovisual, somos herederos de una gran
riqueza cultural, oral y sobre todo comunicacional. Como
comunicadoras indígenas somos promotoras de una comunicación
diferente que nace desde las mismas comunidades, por ello en Corpanp
siempre estamos en constante aprendizaje” expresa Kuyllur.
El sol de la Mujer
Las empresas dueñas de los medios de comunicación
hacen de la imagen de la mujer un objeto sexual o el perfecto modelo
de madre hogareña que cocina, plancha y limpia, educa a sus hijos,
ama a su marido y siempre le sonríe a la vida. La sociedad actual
impone “roles establecidos”
y condena a quienes se atreven a romperlos.
“Muchas veces fuimos
juzgadas por nuestro trabajo. Por ser madres y luchar, por ser
mujeres y hablar, por estar convencidas de lo que hacemos y defender
lo que pensamos” sostiene Eliana, y agrega, “somos
discriminadas por ser indígenas, pobres y mujeres. Pero mas allá de
todo, seguimos luchando por nuestros proyectos y con las cámaras en
la mano”.
Por su parte, Kuyllur complementa
que “a las mujeres muchas veces nos
tratan como niñas pequeñas y nosotras también pensamos “no podemos”. Cuando
empezamos con la Corpanp no sabíamos nada, pero aprendimos y ahora
enseñamos lo que sabemos, eso quiere decir que todo lo que nos
proponemos podemos hacerlo”
La Corpanp cuenta con más de 30 documentales de
diversos temas con producción propia. Hoy, estas mujeres están
produciendo una docu-ficción que relata las energías naturales de
las regiones de Ecuador y la situación de la tierra protagonizada
por mujeres.
“Nuestros mayores
nos dicen que esta etapa en la humanidad debe ser orientada por la
energía de la mujer. La pachamamita esta exigiendo que así sea. El
desafío que tenemos mujeres y hombres es a aprender a escucharnos,
entendernos y a saber complementarnos y caminar respetándonos. Hoy
nosotras construimos nuestra historia corazonando, a pensar con el
corazón, con el espíritu y con la mente. De esa manera hacemos
Comunicación”, recalca Eliana
Pakarina.
Erguidas como un volcán, con sus sabias palabras y la
cámara filmadora como única arma, las mujeres de Corpanp luchan con
verdadero coraje y admirable tesón. Rescatando la palabra a los que
se la quitaron y registrando de manera audiovisual las historias que
no fueron mostradas. Lo hacen por los que están y por los que
vendrán. Por sus Pueblos y sobre todo por sus hijos: Jaylli,
Amaru, Ankaylli, Willka, y por todos aquellos niños y niñas
que la sociedad le arrebato su identidad originaria. Y luchan como
solo las Mujeres lo hacen, contra viento marea y contra todo
prejuicio establecido. Luchan como guerreras de la comunicación.