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Chile - Solidaridad con los Presos Políticos -2004 |
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“El
Doble
filo de la Ley” por Pablo Ruiz y Arnaldo Pérez Guerra (*)
El
martes 9 de diciembre, en un articulo publicado por El
Mercurio titulado: “Indulto
a extremistas se queda sin piso político”, había trascendido a la
opinión pública que la Derecha no estaba dispuesta a darle sus votos tan
fácilmente al Proyecto de Ley de Indulto. El Mercurio comentó que
“por tratarse de una iniciativa legal que concede un indulto general a
personas condenadas o procesadas por delitos terroristas, la Constitución
exige que el quórum de aprobación sea de los dos tercios de los
senadores en ejercicio. Eso equivale a 32 votos favorables, cifra que
excede los 24 escaños de los que dispone la Concertación y que por tanto
obliga a buscar el apoyo de las bancadas de la Alianza por Chile. Un
senador de la UDI confidenció a ‘El Mercurio’ que su bancada
(11 senadores) no está dispuesta a aprobar la moción si no existe una
solución integral al tema de los derechos humanos y la reconciliación
nacional”. Mucho
antes, La Nación, en una
pequeña nota periodística sobre la finalización de la huelga de hambre
de los prisioneros políticos de la Cárcel de Alta Seguridad (CAS),
Hospital Penitenciario, Antofagasta y Osorno, señaló, en el mismo tenor,
que la Derecha “condicionaría” sus votos a la aprobación de la
Propuesta de Derechos Humanos que presentó el gobierno, y que recoge las
sugerencias de la UDI y RN más que las presentadas por organismos de
Derechos Humanos y agrupaciones de familiares de las víctimas de la
dictadura. En
su edición del 15 de diciembre el diario electrónico El
Mostrador, bajo el titulo: “Derecha exige vincular beneficios a
presos políticos con propuesta DD.HH.”, informó que “(...) la
bancada de la UDI y de Renovación Nacional, así como la llamada
bancada militar, no estarían dispuestos a legislar sobre esta materia sin
que, a la vez, se avance en los otros proyectos para resolver los
problemas de Derechos Humanos”. El
Mercurio informó, al día siguiente (16 de diciembre), que la Alianza
por Chile rechazará el Proyecto de Ley de Indulto: “(...) si no se
logra una solución global al tema de los Derechos Humanos que incluya a
los militares procesados por delitos represivos”, y que “(...) la
comisión política de RN analizó el tema y acordó condicionar su voto a
una fórmula más integral”. Concluye El Mercurio que: “(...)
aunque en principio quedó aplazado para enero, todo hace pensar que al
carecer del suficiente piso político el proyecto será congelado hasta
que se negocie un acuerdo amplio”. Recordemos
que recientemente, el 2 de diciembre, la mayoría de los prisioneros políticos
depusieron su movimiento de huelga de hambre confiados en que el Proyecto
de Ley de Indulto contaba con un consenso suficiente de parte del
gobierno, la Concertación y la Derecha, como se les señaló, para
votarlo el 3 ó 4 de diciembre; lo que luego se aplazó en dos
oportunidades: primero para el 9 de diciembre y, posteriormente, para el
16 del mismo mes. Los senadores UDI Hernán Larraín y Carlos Bombal habían
comprometido su apoyo y el de su partido al Proyecto de Ley de Indulto. La
propia UDI en su Propuesta de Derechos Humanos manifestó estar dispuesta
a hacer un “gesto” con los prisioneros políticos. En el texto de su
propuesta, la UDI señaló que: “(...) como testimonio de nuestra
voluntad de pacificación, proponemos que el Presidente de la República,
conjuntamente con los proyectos antes referidos y con igual urgencia,
presente también un proyecto de Ley de Indulto general, que beneficie a
todos los condenados en virtud de la Ley sobre conductas terroristas, por
hechos perpetrados entre el 11 de marzo de 1990 y la fecha de publicación
de esta ley, que hayan cumplido ya más de 10 años de prisión
efectiva”. El
Proyecto de Ley de Indulto, que reiteradamente se ha postergado en el
Senado, de ser aprobado, beneficiará a una veintena de prisioneros políticos
que cumplen con los requisitos señalados en éste, previa firma de un
compromiso “inequívoco” de renuncia al uso de la violencia como método
de acción política. En
el fondo el proyecto en cuestión, a pesar que será -en el caso de ser
aprobado- un instrumento real para liberar a un cierto numero de
prisioneros, no reconoce sustantivamente la falta a un debido proceso que
debieron padecer y padecen los prisioneros políticos a quienes pretende
favorecer. El Proyecto de Ley de Indulto no resuelve el tema de la prisión
política porque no beneficia a todos los prisioneros políticos. Nada se
dice ahí de las torturas, procesamientos por Fiscalías Militares,
aplicación de leyes especiales heredadas de la dictadura de Pinochet,
procesos aún abiertos, prisioneros políticos en el exilio bajo la fórmula
del “extrañamiento”, aplicación desmesurada de penas, etcétera.
Nada se dice en el proyecto de la situación que actualmente viven los
prisioneros políticos mapuche en las cárceles de la VIII y IX regiones,
a quienes en nada beneficia. Tampoco sugiere medidas que reparen la
injusta privación de libertad que vivieron decenas de prisioneros políticos
chilenos, algunos de ellos acusados y condenados hasta cuatro veces por un
mismo hecho. Lo único que se menciona en su argumentación es que:
“(...) existen interpretaciones de la Ley de destacados juristas, que
sostienen la existencia de duplicidad de imputación criminal en estos
procesos, al fundar unos mismos hechos la incriminación particular y
colectiva”. Sin embargo, esa declaración no basta, no es suficiente
para reparar el daño, la tortura, los dobles procesamientos, la aplicación
de leyes especiales, el juzgamiento por Fiscalías Militares, las
abultadas condenas, la falta de un debido proceso, la negación de
beneficios carcelarios, porque, además, el Proyecto de Ley condena
adicionalmente “a 5 años de libertad vigilada” a aquellos prisioneros
políticos que resulten beneficiados, y los deja en la indefensión ante
posibles acusaciones bajo las mismas leyes. El
proyecto en discusión no soluciona integralmente todos los casos de
prisioneros políticos chilenos y mapuche. Un puñado de prisioneros políticos
chilenos no será beneficiado por esta ley, pues no reúne sus requisitos.
Ningún mapuche, de los más de 14 actualmente detenidos, y los más de
500 procesados será beneficiado por la Ley. Todo
hace pensar que el Proyecto de Ley de Indulto no será aprobado en el
mediano plazo. Los últimos acontecimientos han evidenciado aún más las
reales intenciones de la UDI al condicionar su apoyo al proyecto a
“conceder”, también, beneficios a los genocidas y violadores de los
Derechos Humanos. La
Derecha “no da puntada, sin hilo”. Lamentablemente,
el Proyecto de Ley de Indulto tendrá ese “doble filo”.
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solidaridadchile@yahoo.com |
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(*) Ex presos políticos. |
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